dimecres, 6 d’abril del 2011

Vacas modificadas para producir leche humana

Aquí os dejamos una noticia para un fin surrealista. A saber los efectos a largo plazo que produciría este tipo de leche en nuestros hijos. Embriones de vaca modificados genéticamente en un laboratorio...nos estamos volviendo locos??!!!
...y nos extraña que la Naturaleza se rebele de la forma que lo está haciendo?. Respetémosla en todos los sentidos....

Lunes 04/04/2011 por Ariel Palazzesi.Vacas modificadas para producir leche humana

Un grupo de científicos de la Universidad Agrícola de China han logrado introducir genes humanos en embriones de unas vacas lecheras, creando un rebaño de unas 300 vacas capaces de producir leche con similares características a la leche humana. Esta leche, que podría representar la solución al problema que tienen muchas madres que por uno u otro motivo no pueden amamantar a sus hijos, ya ha motivado la protesta de grupos que se oponen a la proliferación de alimentos transgénicos.

  • No es la primera vez que se modifica genéticamente una vaca para que produzca leche con determinadas características. No hace mucho, en Argentina, un grupo de científicos desarrolló las “Patagonia I”, una linea de vacas capaces de producir insulina. El truco, explicado muy básicamente, consiste en introducir en los embriones de las vacas los genes necesarios para que sean capaces de elaborar proteínas que, de forma natural, no son podrían producir. Dicho así parece algo simple, pero en realidad no lo es. En esta oportunidad, un grupo de científicos del State Key Laboratories for AgroBiotechnology de la Universidad Agrícola de China consiguió alterar la composición genética de un lote de vacas para que la leche que producen contenga las proteínas que normalmente se encuentra en la leche humana. Como ocurre en estos casos, este avance es visto por algunos como un logro importante y por otros como una amenaza a la salud.

    La leche de las vacas transgénicas chinas posee lactoferrina y alfa-lactalbumina. La leche de las vacas transgénicas chinas posee lactoferrina y alfa-lactalbumina.

    El objetivo buscado por los chinos era conseguir una clase de leche con un alto contenido de nutrientes, que sirviese para ayudar al crecimiento de los bebés a la vez que les redujese el riesgo de contraer infecciones. Este segundo objetivo fue posible gracias a una de las proteínas que contiene la nueva leche, llamada lisozima, que se encuentra naturalmente en leche humana, en las lágrimas y en la saliva. La lisozima actúa como un antimicrobiótico natural, constituyendo una barrera capaz de poner freno a las infecciones que suelen padecer los bebes durante sus primeros días de vida. Además, la leche de estas vacas transgénicas chinas posee lactoferrina y alfa-lactalbumina, ambas presentes también en la leche de origen humano. Prácticamente todos los sistemas de salud del mundo recomiendan a las madres que amamanten a sus bebes hasta los 12, 18 o incluso 24 meses de vida, justamente para transferir estas sustancias a sus hijos de forma que crezcan fuertes y sanos. Por diferentes motivos,ya sea de origen cultural, de salud o incluso hasta estéticos, muchas madres son incapaces de cumplir con estos preceptos. La leche producida por estas vacas podría ser la solución a ese problema.

    Los sistemas de salud del mundo recomiendan a las madres que amamanten sus bebes. Los sistemas de salud del mundo recomiendan a las madres que amamanten sus bebes.

    Los investigadores responsables de este trabajo están buscando el apoyo de alguna empresa con experiencia en el trabajo con transgénicos, para estableces una sociedad que les permita llevar esta leche “maternizada” a las tiendas en un plazo no mayor a los 10 años. Buena parte de ese plazo será necesario para que el rebaño de vacas sea lo suficientemente numeroso como para poder atender la demanda, pero también se necesita tiempo para determinar con absoluta seguridad que esta modificación no ha introducido algún otro tipo de cambio en la estructura de la leche que pudiese resultar perjudicial para los bebes que la consuman. El profesor Ning Li, de la Universidad Agrícola de China y responsable del equipo que modificó las vacas, asegura que tanto el sabor como el aspecto físico de esta leche “es indistinguible de la que producen las vacas corrientes”.

    Si el equipo logra producir esta leche en cantidades industriales, a la hora de comercializarla seguramente encontrará la oposición de los grupos que se oponen a los alimentos transgénicos.

    Este tipo de experimento genético seguramente hubiese encontrado obstáculos legales prácticamente insuperables si se hubiesen intentado realizar en algún país de Europa. Es que los científicos utilizaron técnicas de clonación (para introducir los genes humanos en el ADN de los embriones de las vacas lecheras antes de que fueran implantados en las vacas) que no son legales en algunos países. Sin embargo, la legislación china es lo suficiente laxa como para que estas vacas hayan podido ser desarrolladas sin problemas. Si este equipo chino logra el apoyo de alguna empresa de biotecnología y consigue producir esta leche en cantidades industriales, a la hora de comercializarla seguramente encontrará una fuerte oposición por parte de los grupos que se oponen a los transgénicos y también por parte de los responsables de los sistemas de salud de cada país. Sin embargo, hay una buena probabilidad de que lo consiga, sobre todo por la cada vez mayor escasez de calorías y nutrientes que enfrenta una población en constante crecimiento.

divendres, 1 d’abril del 2011

Desconectar para conectar

Bonito anuncio con un mensaje mucho mejor.
al que cada uno deberíamos reflexionar también sobre el ordenador, la tele, etc....

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dimecres, 16 de març del 2011

EL CHUPETE

Por Ileana Medina Hernández



El chupete, chupa, tete o teto (entre otros nombres) forma, junto con elbiberón y la leche de vaca, la gran trilogía de sustitución del pecho materno.


Nos hemos acostumbrado de tal forma a que es inevitable que los bebés chupen este pequeño trozo de plástico,que se ha convertido en signo para representar a los bebés en muchas ilustraciones, dibujos y símbolos comerciales.
El chupete
A simple vista, la función del chupete es la de satisfacer la necesidad del bebé de succionar casi permanentemente, lo que en la jerga médica se ha llamado despreciativamente "succión no nutritiva", haciendo referencia al hecho de que a través de dicha succión no se ingieren alimentos.

Podríamos preguntarnos por qué razón los bebés humanos, necesitan succionar entonces aunque no tengan hambre, y qué función biológica y antropológica tiene esa "succión no nutritiva". La investigación científica sobre la "succión no nutritiva" es muy escasa, tal como comenta el pediatra José L. Díaz Roselló, en este fragmento que reproduce aquí Violeta Alcocer.

Cada vez que oigo a una madre decir: "es que me coge la teta de chupete" me pregunto: ¿pero qué fue primero la teta o el chupete? Evidentemente los bebés humanos (y todos los mamíferos) nacen con la necesidad biológica de succionar... el pecho de su madre.

El chupete entorpece el establecimiento de la lactancia, ya que la succión del bebé es la que estimula la producción de leche materna. No se puede separar la succión "nutritiva" de la "no nutritiva" en un bebé amamantado, ya que es un continuum donde una es necesaria para lograr la otra, y ambas forman parte de la relación estrecha que el bebé necesita con su madre en los primeros meses -y años- de vida.

No hace falta demasiada investigación científica para darnos cuenta de que la mal llamada "succión no nutritiva" no es un "vicio", y tiene una importancia fundamental para calmar al bebé, para estimular los músculos de la cara, para mantener el contacto cuerpo a cuerpo con la madre, para desarrollar sus sentidos en contacto con el pecho de la madre, para satisfacer la libido primaria del bebé cuyo objeto es el cuerpo materno y que no tiene nada que ver con un "deseo coital" edípico ni con ningún absurdo tabú sexual. Los bebés nacen con el deseo y la necesidad de chupar el pecho de su madre, y pronto chocan con la frustración de verse todo el día atados a un pedazo de plástico.

Los recién nacidos concentran toda su actividad sensorial en la boca. Durante la etapa que los psicoanalistas llaman "fase oral", los bebés tienen el sentido del tacto en la boca, y su desarrollo sensorial -y hasta hace muy poco también su supervivencia- depende de lo que puedan captar a través de ella.

Al succionar el pecho materno, los bebés se exponen a una serie de olores, texturas y sabores que son vivos y cambiantes, cálidos y humanos. Sustituir esa experiencia por el chupeteo constante de un frío trozo de plástico, empobrece y aniquila las experiencias sensoriales de los bebés. Encima, muchos padres le prohiben al bebé llevarse otro tipo de cosas a la boca (incluso sus propias manos o pies) y sustituyen todos los objetos que el bebé quiere "conocer" siempre por el mismo chupete, con lo que terminan por perturbar ese proceso tan importante de aprendizaje.

Luego, los dentistas recomiendan que el chupete se retire antes de los dos años, porque está comprobado que malforma la dentición y el paladar de los bebés. Sin embargo, la mayoría de las madres y padres sabemos que a esa edad los bebés aún necesitan succionar. La succión del pecho materno puede mantenerse tantos años como el bebé la necesite sin ocasionar daños en la boca del bebé, ya que el pecho materno sí es verdaderamente "ergonómico".

El chupete, además, ha sido un artefacto imprescindible para separar a las madres de sus bebés y para normalizar el hecho de que estos puedan dormir solos en su cuna. La madre que amamanta, y cuyo bebé se duerme prendido a la teta, sabe que es muy difícil cambiar al bebé de cama después, pues en el momento de cambiarlo se despierta ligeramente, y solo con la succión continúa durmiendo (para lo que necesitaría un chupete).

El tiempo que el bebé pasa succionando del pecho materno, esté o no ingiriendo leche (que siempre algo sale) permanece en contacto directo con el cuerpo de su madre, sintiéndose seguro, tranquilo y en éxtasis. Esta seguridad no la necesita sólo cuando come, sino casi todo el tiempo durante los primeros meses, y muchas veces al día en los primeros años de vida.

La succión del pecho materno siempre es absolutamente nutritiva, pues nutre de afecto, amor y seguridad.

dijous, 3 de març del 2011

VIII Congreso FEDALMA - Castelldefels, julio 2011

Ya está abierto el plazo de inscripción para el VIII Congreso FEDALMA de Asociaciones y Grupos pro Lactancia Materna, que tendrá lugar en Castelldefels (Barcelona) los días 1 y 2 de julio 2011. En esta edición el grupo anfitrión es MACAS.

El lema elegido para el VIII Congreso es "Lactancia materna: construyendo el ser humano" a través del cual se quiere hacer especial hincapié en la importancia de que todas las lactancias funcionen y puedan ser disfrutadas, para lo cual es necesario tanto una buena estructura a todos los niveles (familiar, social, sanitaria, ....) como los vínculos y el esfuerzo de todos para hacerla posible.

FEDALMA (Federación Española de Asociaciones y Grupos pro Lactancia Materna) organiza desde su fundación un Congreso anual que sirve de punto de encuentro para todas aquellas personas y organizaciones que en España trabajan para apoyar a las madres que deciden amamantar a sus hijos.

El Congreso cumple asimismo la función de proporcionar formación a las Asesoras de Lactancia, incorpora las últimas investigaciones sobre lactancia materna y ofrece espacios de reflexión y debate sobre la situación de la lactancia y el trabajo desarrollado por las asociaciones y grupos de apoyo como movimiento social en auge.

dissabte, 19 de febrer del 2011

¿Qué son las rabietas?


Alrededor de los dos años los niños atraviesan un momento especialmente delicado en sus vidas. Se ha venido a llamar “los terribles dos” o “la primera adolescencia” porque representa el
primer gran cambio, la primera gran transformación en la vida de nuestros hijos.

Las primeras manifestaciones de este momento son claras: rabietas (esto es lo más característico), indecisión, ambivalencias (quiero esto, ahora no lo quiero, ahora sí), necesidad de mimos y cercanía constantes o todo lo contrario (ni me toques, yo no me hecho daño, etc..), agresiones, cambios de humor, de sueño, de apetito…

El control y la maduración de las emociones y la interiorización de límites son los caballos de batalla de esta etapa.

Desde el punto de vista del desarrollo, alrededor de los dos años tiene lugar un descubrimiento muy importante para el niño que es el “yo” , es decir, la capacidad de verse y entenderse a sí mismo como una persona diferente de la madre.

Este descubrimiento arrastra consigo grandes emociones (yo puedo hacerlo todo solo! Me como el mundo, etc..) pero también grandes ansiedades (no me dejes sólo, qué miedo da el mundo, qué frustrante es todo, etc..). Es como si el pequeño “estrenase” una ropa que todavía no le ajusta perfectamente.
En el plano afectivo, esto significa que el pequeño comienza su “autorregulación” emocional. Si hasta ahora el límite de la emoción lo encontraba en la contención materna, a partir de ahora el niño se enfrenta a la tarea de comenzar a contener por él mismo sus emociones (por eso ahora parece no bastar con nuestro interés o nuestra empatía).

Junto a este proceso, a nivel cognitivo tiene lugar en esta etapa el nacimiento y afianzamiento de la capacidad simbólica, que va profundamente unida al desarrollo del lenguaje y del pensamiento formal. Así, nuestro pequeño cambia radicalmente su forma de “pensar”, es decir de elaborar los sucesos que ocurren tanto fuera como dentro de él. Al disponer del lenguaje y de la función simbólica, el pequeño va a ser capaz de organizar su pensamiento (y con él sus deseos, sus criterios, establecer relaciones causales entre los sucesos, encontrar similitudes y diferencias, etc..).
En este momento comienza a tener acceso a unas herramientas cognitivas cada vez más sofisticadas y gracias a esto tendrá acceso a aprendizajes cada vez más complejos.

Sin embargo, todo este avance (el nacimiento del yo, el acceso a la función simbólica, el lenguaje, el pensamiento..) no ocurre de un día para otro ni todo a la vez. El pequeño avanza a trompicones y los desajustes son parte del proceso. Desajustes que se viven en su forma más llamativa en las rabietas: cuando el pequeño “patina” en el control emocional y pierde el control a todos los niveles.

Si antes era a través de la madre, a partir de este momento será él mismo quién tendrá que localizar o generar paulatinamente sus propios recursos internos para manejar la rabia, la ira, la frustración, la agresión... de forma adaptativa.

Como el desarrollo no sucede de la noche a la mañana, básicamente lo que son las rabietas es un desajuste tremendo entre las nuevas capacidades junto el material afectivo que tiene el niño que manejar con los limitados recursos de los que aún dispone.

dilluns, 14 de febrer del 2011

“La difícil tarea de criar a un hijo”, por Jesusa Ricoy-Olariaga


Posted: 03 Feb 2011 10:32 AM PST

Publicado en http://jesusaricoy.blogspot.com

Si alguien nos diera una planta y nos dijera que tenemos que cuidar de ella pero que no podemos darle luz, ni regarla, ni abonarla, pensaríamos que esta planta pertenece a una especie muy exótica y desconocida. Y se nos haría una tarea muy difícil.

Casi todos los métodos, libros y programas que más venden sobre crianza, parecen haber eliminado lo aprendido en experimentos como el de Harlow y Harlow. Experimentos crueles que demostraron que el vínculo afectivo, el amor de una madre, era más importante que el alimento.

Hemos medicalizado el parto y esto nos ha demostrado que el parto es patológico y complejo.

Hemos comercializado el alimento de nuestros hijos, y esto nos ha hecho incapaces de amamantarlos.

Hemos intelectualizado nuestros instintos hasta crear la necesidad de libros, métodos y clases que nos digan cómo cuidar de nuestros hijos.

El mismo abuso que está penado por la ley, si produce un genio musical se llama método. A las madres que lo practican se las denomina madres tigre o madres superiores. El abandono de un bebé que no es atendido en su llanto, si hace que en tres días duerma, vende libros. Una de las autoras con más éxito, Gina Ford, no tiene hijos.

Es dificilísimo criar a un bebé humano asegurándose de no cogerle en brazos, poniéndole en una cuna, restringiéndole el acceso a la fuente de su bienestar y sin darle el alimento específico que por naturaleza requiere. Es dificilísimo tener que dejar a un bebé humano en una guardería de 8 a 6 y además es dificilísimo que así esté sano y contento. Es dificilísimo hacer que un bebé humano no llore o que duerma cuando le dejamos solo o cuando no tiene nuestro calor.

Los padres de hoy viven su maternidad y paternidad con las dificultades añadidas impuestas por una sociedad que les requiere independientemente de su necesidad de reproducción, e independientemente de sus instintos más necesarios. Se nos repite como un mantra lo difícil que es quedarse con los hijos, la anulación mental que supone, la necesidad que debemos sentir de estar en una oficina rodeados de otros adultos que le den sentido a nuestras vidas. Es comprensible pasarse quince años haciendo el mismo trabajo en el mismo sitio, pero es de locos dedicar entre uno y dos años de nuestras vidas a nuestros hijos.

Se habla de que el cuidar de nuestros hijos más allá de los seis meses representa un retroceso, conservadurismo, a las mujeres que así lo hacen se las tacha de talibanas de la teta, nazis del amamantamiento, retrógradas, adictas a la maternidad.

No se habla de que debemos, por salud y supervivencia, oler a nuestros hijos, dormir con ellos, amamantarlos y protegerlos, que esto es esencial para su bienestar, pero además para el bienestar de los padres y el bienestar social.
Lo difícil no es criar un hijo, no estaríamos aquí si lo fuera, lo difícil es criar a un hijo con las manos atadas y los instintos reprimidos.

Más difícil que cuidar de una planta a oscuras y sin agua.

Jesusa Ricoy-Olariaga