dijous, 29 de març de 2012

Receta de Galletas

Os ofrecemos una receta de galletas fácil de hacer, para pasar un buen rato con los peques, donde podéis ver que, con imaginación se pueden decorar de forma divertida.

La decoración de la receta que os ponemos está hecha con Fondant.
Deciros que el martes pasado probamos las galletas hechas por una de las mamis (moltes gràcies Natalia!!) y nos encantaron tanto a grandes como a pequeños.

Que lo disfrutéis!!!

Fuente: marsupina

Como siempre, cualquier excusa en buena para hacer y decorar nuestras propias galletas, y, la Navidad es una de ellas : )

Para la masa de las galletas utilicé una modificación de la receta de galletas que ya había puesto alguna vez, y ¡quedó buenísima!, os dejo la receta por si queréis probarla:

Ingredientes:

  • 3/4 taza de azúcar (o 1 entera dependiendo de lo golosos que seáis) (Podéis utilizar azúcar de caña ¡si es biológica mejor!, sólo que quedarán galletas más “morenitas”)
  • 1 y 1/2 tazas de harina.
  • 1/2 taza de maicena.
  • 1/2 sobre de levadura química Royal.
  • 150 gr de mantequilla.
  • 1 huevo grande.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 1 cdta. de ralladura de limón y unas gotitas de su zumo (¡apenas!)
  • 1/2 cdta. de canela (si os gusta)

Se mezcla el azúcar con la mantequilla hasta hacer una pasta homogénea, luego se agrega el huevo entero, la ralladura de limón, la pizca de sal y la esencia de vainilla, y se mezcla bien. Se agrega la harina previamente mezclada con la levadura, despacito mezclando bien hasta conseguir una consistencia suave y manejable, y finalmente se la deja una hora, como mínimo, en la nevera.

Una vez pasado ese tiempo se la saca del frío, se corta la mitad (o en 3 trozos) y se va trabajando con cada trocito mientras el resto se deja en la nevera. Se coloca sobre la mesa limpia previamente espolvoreada con harina (o entre papel manteca) y se pasa el rodillo hasta conseguir un espesor de 0,8 cm más o menos.

Y ya está, ¡a desbordar creatividad cortando las formas deseadas!

Una vez cortadas las formas las llevamos al horno, a 160-170º durante 7-9 minutos y, ¡a disfrutar!.

Recién sacadas del horno, aún calientes, son muy tiernas y se rompen con facilidad, por lo que hay que levantarlas de la bandeja con suavidad, y dejarlas enfriar sobre una reja (si no tienes no pasa nada).

Una vez frías son crujientes pero a la vez muy tiernas y suaves, y, para nosotras, ¡muy ricas!.

Podéis presentarlas, así, sin más, o espolvorearlas con azúcar glas, quedan preciosas y muy ricas, o, como hicimos nosotras esta vez, decorarlas con fondant, es muy divertido y quedan muy vistosas.

Si son para regalar podéis envolverlas o presentarlas como os enseñé AQUÍ.

Os dejo algunas fotos, del proceso:

Del resultado:

Y de las creaciones exclusivas de las peques:

¡Y del primer mordisco!

Espero que os hayan gustado, ¡por aquí no quedó ni una!

Como habréis visto también decoramos magdalenas, pero creo que por hoy es suficiente, a ver si encuentro otro ratito y os las enseño ^_^

Espero que estéis pasando unas felices fiestas y que este año que está por llegar lo haga repleto de alegrías, salud y buenos momentos.

¡Felices Fiestas!

divendres, 9 de març de 2012

Carta de una madre a Soraya Saenz de Santamaria



Me hirvió la sangre, me chirriaron los dientes y me clavé las uñas en las manos cuando te vi el domingo en la televisión sonriendo a pantalla y vendiendo humo político mientras respondías a las preguntas diciendo “el crío”.

Antes de que creas que esta es una crítica gratuita de alguien que no comparte tus ideas políticas te diré que la hostilidad que me has provocado no tiene nada que ver con tu perfil político. Va por otro lado….y es mucho peor.

Apuesto a que pensabas que aparecer públicamente en tu “trabajo” una semana después de dar a luz iba a ser considerado una actitud ejemplar, un modelo a seguir. Apuesto a que pensaste que cuando la gente te viera, iba a decir: Mírala, que responsable y que sacrificada…una semana después de dar a luz y ya está en su puesto de trabajo, dándolo todo por el país. Es una tía en la que se puede confiar porque es trabajadora y responsable”.

Seguro que pensaste eso, y estabas tan contenta. No me cabrea y me hostiliza tu cortedad de miras y tu afán de protagonismo. Lo que me cabrea hasta extremos que no alcanzaba desde que otra como tú, embarazada de 8 meses fue a Afganistán, es que nos toméis a las demás mujeres por completas idiotas.
Te voy a explicar lo que significa que tú estés currando a una semana de dar a luz. Voy a explicarte muy clarito las implicaciones que tiene tu sentido absurdo de la responsabilidad y tus ganas de pegar el careto.

1.- Conseguir que las mujeres tuvieran derecho a un permiso de 16 semanas para cuidar de sus hijos, ha costado mucho trabajo y esfuerzo. Ha exigido concienciar a los empresarios y empleadores de lo necesario que era ese periodo de tiempo para cuidar al bebe. Son 16 semanas, sé que se pueden hacer largas por propia experiencia, pero tampoco son un periodo tan largo como para que no hubieran podido pasar sin ti en tu supercurro. Que tu aparezcas a la semana de dar a luz en el curro…lo que dice es “las 16 semanas son superfluas…se puede volver a currar en cualquier momento”.

2.- Lamentablemente se supone que tú debes dar ejemplo…a alguien. Tranquila que no son muchas mujeres las que te tienen como ejemplo, pero igual que se supone que un político debe ser un ejemplo de honradez, una mujer en la política debería dar ejemplo de lo importante que es saber conciliar, esa palabra con la que os llenáis la boca todas. Tu ejemplo es, yo no sé conciliar y básicamente me la pela, dejo al niño y me vengo a repartir ministerios y limpiar las sillas donde estaban los otros y ahora van a estar los míos.

3.- Tu aparición recién parida dice: “Tengo que volver al curro rápido porque si no lo mismo cuando vuelva después del permiso al que legalmente tengo derecho me han quitado el trabajo”. Que traspasado a la gente normal quiere decir, si os cogéis el permiso que legalmente os corresponde…lo lógico es que cuando volváis os hayan dejado de lado en vuestro trabajo.

4.- Ya sé lo que me vas a decir…es que mi trabajo tiene unas circunstancias concretas, es importante, es vital. Si, ya sé…tienes el síndrome de “mi trabajo es darle al ON del sol para que la humanidad arranque cada día”...pero tengo malas noticias para ti: tu trabajo es exactamente igual de importante que muchos otros y mucho menos importante que algunos que se me ocurren. O me vas a decir que jugar a conspirar, dar ruedas de prensa, hacer interpretaciones torticeras de la realidad y mirar cuanto poder tienes en la cartera es más importante que por ejemplo ser cirujana de trasplantes, profesora, enfermera o cualquier otra cosa de esas que de verdad sirven para algo.

Aún así, lo importante de esto no es si tu trabajo es o no es vital para la humanidad, si tú estas contenta por mi estupendo. Lo grave es el mensaje que das: vosotras piltrafillas con vuestros puestos de cajeras, secretarias, comerciales, dependientas, administrativas de cualquier clase, ingenieras, arquitectas, ópticas, químicas, físicas…, podéis tener un permiso de 16 semanas porque al fin y al cabo vuestros trabajos son poco importantes…yo como soy guay y quiero ser más guay todavía no puedo cogerme esas 16 semanas. Es decir, “si queréis tener un buen trabajo de responsabilidad y que os respeten…amigas...no os cojaís la baja de maternidad”.

Años de pelear por algo a la puta basura por tu afán de protagonismo.

5.- Conciliación es una palabra que en tu boca suena a insulto. Conciliar no es lo que tú haces. Cuando estás forrada de pasta como para tener ayuda en casa que se quede con tu bebe RECIEN NACIDO o en tu curro son tan comprensivos como para llevártelo allí al despachito de 50 metros cuadrados...eso no es conciliación. Conciliar, reina mora...es ganar 900 euros, que no te den plaza en una guardería pública, que tu familia viva lejos y no puedan ocuparse del bebé y tener que currar 8 horas clavadas sin posibilidad de decir: uy...no vengo que el bebé está malo…y a pesar de todo...conseguir organizarte para ser buena en el curro y ocuparte de tus hijos… Quiero decir que si buscas conciliar en el diccionario, jamás saldrá tu foto.

Para que veas que no soy tan malvada como para decirte que deberías haberte privado de la fiesta de chuparos las pollas...perdón...de la fiesta por el triunfo, entendiendo que quisieras ir a celebrarlo a la oficina, con tus amigos y tus colegas. Tener un niño no significa no salir de casa para nada, pero...lo que te delató querida...es que tú no querías solo participar de la fiesta...querias pegar el careto, ser el perejil de todas las salsas, que quedara claro que nadie iba a quitarte el sitio…aún a costa de tu maternidad y tu “crio”….

Por supuesto que te estés saltando la ley que establece que las 6 primeras semanas son de OBLIGATORIO descanso para la madre.., ya ni lo considero, porque total... ¿para qué va a cumplir la ley una mujer que se supone que tiene y va a tener un papel fundamental en la promulgación de las leyes durante los próximos 4 años? Tonterías sin importancias…y ya se sabe...quien hace la ley hace la trampa.

Me jode hasta el infinito el uso torticero, interesado y fuera de la realidad que hacéis del embarazo y la crianza. Con vuestra pose lo único que conseguís es pisotear lo que han conseguido otras, burlaros de los esfuerzos diarios de mogollón de madres que trabajan fuera de casa, a las que les mola su curro, quieren hacerlo bien, tienen ambiciones por mejorar y a la vez cuidan de sus hijos lo mejor que saben.


Lo peor no es que me parezcáis unas memas...lo peor es que nos tomáis a las demás por memas.

Ahora, estoy esperando la próxima entrevista en la que digas que “la maternidad es lo más importante que te ha pasado, que te ha cambiado la vida y que como todas las mujeres tienes que hacer malabarismos para conciliar tu papel de madre y trabajadora

…ya me estoy descojonando..por no llorar.