dimarts, 27 de desembre de 2011

Sueldo y medio

Hemos comenzado la semana con una noticia que nos ha hecho sonreir: a una profesora madrileña se le han reconocido 90 días de permiso de lactacia para sus trillizos. Aquí están los detalles de esta noticia en teinteresa.es y en el Telediario de Pepa Bueno de anoche, a partir del minuto 39:05.


La cosa está muy clara: según el Estatuto del Empleado Público, se tiene derecho a un permiso por lactancia de un mes de duración tras el parto de un único hijo. Por tanto (y tras una sencillísima operación matemática) si se tienen tres hijos en un mismo parto, ese permiso se triplicaría y se tendría derecho a tres meses de permiso. ¿Está claro? No, para la Consejería de Educación de aquella comunidad, ya que en su calculadora 3 (hijos) x 1 (mes) dan como resultado 46 días y no 90.


La afectada, que había dado a luz en 2008, reclamó su derecho y ha conseguido que el juicio le sea favorable, por lo que nos alegramos y sonreimos. Enhorabuena porque se ha hecho justicia. Pero, llegada a este punto y no tan sonriente, me hago varias preguntas:


1ª: ¿El daño ha sido restaurado? Un/a niño/a necesita a su madre durante su infancia, sobretodo en los primeros meses de su vida. A pesar de que la lactancia materna no interrumpida es una opción fabulosa y que a título personal le recomiendo a esta mujer, nadie puede poner en duda la importancia de la lactancia materna en los primeros meses del recién nacido. Es entonces cuando es fundamental que la madre esté cerca de sus hijas/os, es entonces cuando este tipo de permisos tienen su importancia.


Todo esto sin entrar en otras cuestiones que se deben complicar bastante cuando se trata de trillizos: de tipo doméstico y logístico, recuperación posparto con tres bebés que atender, trama emocional que resolver, relaciones con el entorno y un largo etcétera. El permiso laboral es necesario en esos momentos, cuando se ha de acostumbrar una a esos cambios tan inmensos en la vida familiar.


2ª: ¿Dicha Consejería habrá calculado igual de bien los permisos de otras mujeres? Me entristece pensar que las administraciones se dedican a racanear horas de trabajo de madres en perjuicio de sus hijos, nuestra futura población activa. Y además de esta manera, de tapadillo, "bueno, pues si no reclaman, y no están informadas, nos quedamos con uno de los meses de sus gemelos en nombre de la productividad y listo". Se trata de un derecho adquirido, oiga, y no un favor que haya que suplicar.





imagen de www.breastfeeding-art.com
: Por último, parece que el juez ha resuelto sustituir el permiso (ya que la afectada no lo puede disfrutar) por "una indemnización equivalente a la remuneración de un mes y medio de trabajo". ¿Ese es el precio del tiempo perdido con sus hijos? Por lo visto un sueldo y medio de esta señora corresponde a miles de caricias ausentes, millones de gotas de leche riquísima no eyectada, cientos de palabras de amor maternal no pronunciadas con sus correspondientes sonrisas desdentadas por respuesta, horas de calor humano perdidas, minutos de vínculo no creado...

Señor juez, le felicito por reconocer la injusticia, pero es imposible ponerle precio a la maternidad porque el dinero no está a su altura.