dimecres, 16 de gener del 2013
CURSO DE CONSEJERÍA EN LACTANCIA MATERNA
Será un interesante taller porque además, realizaremos prácticas de consejería, resolveremos casos prácticos y reales....
Impartido por Laura Villanueva y Paloma de Miguel, las dos son fundadoras de la clínica de la Lactancia, en Valencia, y Consultoras certificadas IBCLC.
Tanto si quieres ayudar a otras madres, como si estás dando pecho y te gustaría conocer más sobre lactancia, ¡te animamos a que compartas este día con nosotras!, seguro que te será provechoso.
Haciendo click aquí podeis escuchar una entrevista a Laura en radio nou.
dijous, 19 de juliol del 2012
MI MADRE ES UNA MONTAÑA. CARTEL GANADOR FEDALMA 2013
dijous, 5 de juliol del 2012
ESTUVIMOS EN EL IX CONGRESO FEDALMA (II)
El día comenzó con comunicaciones libres, entre otras, las del hospital de Yecla, cuyas representantes mostraron el trabajo de fomento de la lactancia que están realizando hace unos años.
Detallaron las medidas que están tomando para lograr que los bebés (los niños en general) puedan estar acompañados por sus familias en todo o casi todo momento en la unidad neonatal. Ante una pregunta del publico la mesa habló sobre la atención respetuosa a la muerte perinatal, y lo mucho que queda por trabajar en ese campo.
Continuamos con la presentación de las Asociaciones de Lactancia de la zona, Lactando, Mamiteta y Mamaespuña, cuyas representantes hablaron desde el corazón pero con una charla llena de profesionalidad y compromiso.
Me impresionó la historia de Lactando, cuya socia fundadora abrió el grupo sola, colgando carteles por las farolas en los que había redactado un pequeño texto del tipo "mujer con varios hijos estaría interesada en formar un grupo de apoyo". Ahora es una asociación con más de 200 socias, repartidas por una zona amplia, por lo que se llevan a cabo nada menos que once reuniones mensuales. Tienen un programa estupendo de madrinas de lactancia y han nombrado a Carlos González, madrina de honor del grupo.
La presentación de Mamiteta estuvo llena de sentimiento, su presidenta se derrumbó cuando habló del origen del grupo, y de su fundadora, la matrona Margarita Luque. Este grupo me recordó mucho a Criant, ya que comenzó exclusivamente con la lactancia y poco a poco ha ido evolucionando, dedicando una de las dos horas que duran sus reuniones, a la crianza en general. Además aprovechan los propios conocimientos o profesiones de las socias para realizar talleres variados, como por ejemplo de bilingüismo o agricultura ecológica.
El último grupo que se presentó, Mamaespuña, dejó huella en el Congreso o al menos la dejó en mí, porque su presidenta habló con un cariño tremendo y una emoción especial de la labor que realizan. Como muestra, estas preciosas frases que nos ofreció con una enorme sonrisa:
"Sara (su hija) cada día me pide que aprenda más", "Siempre estamos intentando huir de nuestro lado animal" o "La madre es un flan de gelatina después de parir". Un maravilla haberlas conocido.
A continuación, tuvimos la mesa redonda "Apostando por el cambio social".
Comenzó hablando Carmen Sánchez, matrona que atiende partos en casa. Empezó diciendo que "sólo se puede elegir desde el conocimiento" y explicó un poco su trayectoria y los motivos que le llevan a trabajar también fuera del hospital. Me llamó la atención que asegurara que ella atendía nacimientos y no partos, ya que la atención debía centrarse siempre en el bebé como protagonista del proceso, y no en la madre, como se suele hacer.
Continuó Ricardo García de León, pediatra y creador de HQTQ (Hasta que tú quieras), una iniciativa que busca el apoyo a la madre que decide dar lactancia materna, de modo que sólo influya en esta decisión su propia voluntad y ningún otro agente externo.
Ángeles Carrasco arrancó aplausos entre el público cuando aseguró que "las matronas debían negarse a recibir maletitas de marcas comerciales" y habló de buenas prácticas en atención primaria.
Por último, Francisco Quiñonero, representante del teléfono 112, habló de las situaciones que se crean cuando reciben una llamada obstétrica de parto inminente sin tiempo de realizar traslado al hospital. La charla comenzó con el beneplácito de los asistentes, ya que empezó diciendo que los niños nacen solos, por lo que el acompañante de la mujer no tiene que hacer nada más que esperar a que eso ocurra. "Las consecuencias de un parto en casa son... ninguna".
Pero conforme iba hablando, su discurso fue dispersándose y mi perspectiva crítica, amplificándose. Describió las indicaciones que por teléfono suelen dar en estas ocasiones para atender la emergencia:
- primero intentan calmar al padre, que suele estar nervioso
- aconsejan crear un ambiente íntimo (hasta aquí todo bien)
- indican que quizá sea mejor que asista el parto una vecina (como si cualquier mujer valiera para acompañar a una mujer de parto y dando por hecho que a la parturienta ni se le pregunta)
- explican cómo extraer al bebé (¿no decía que nacían solos?)
- explican cómo limpiar las vías respiratorias (cuando ya está demostrado que esas prácticas no tienen ningún beneficio y sólo entorpecen el vínculo de la diada madre-bebé)
- por último y como colofón, explican cómo cortar el cordón, a ser posible con tijeras, pero si no se tuviera unas a mano, se puede realizar ¡con un cordón de zapato!
Aquí una gran mayoría del público asistente comenzó a removerse en sus butacas. Para empezar, es de sobra conocida la evidencia científica que a estas alturas ha demostrado el beneficiosísimo aporte de oxígeno y hierro que pasa a través del cordón umbilical con anterioridad al alumbramiento de la placenta. No hay ninguna prisa en cortarlo. Sin entrar en las papeletas para una infección que tiene el hacerlo con un cordón de zapato, pudiendo esperar a que lleguen los servicios sanitarios para realizar un corte aséptico. El turno de preguntas fue de lo más entretenido...
Y por fin llegó Michel Odent, acompañado de su inseparable y eficientísima intérprete Rosa Roca.
Brillante, siempre agudo, comenzó su conferencia de clausura del Congreso hablando de porcentajes de lactancia materna en Europa. Sólo el 25% de los bebés europeos es amamantado con leche humana, como él la llamó, a los 6 meses. Relacionó esta tasa con la fisiología del parto, su especialidad, ya que dos de las hormonas liberadas en los partos respetados intervienen en la producción de LM: las betaendorfinas, que provocan la producción de prolactina; y la oxitocina, gran protagonista del parto y responsable de la eyección de la leche.
En Irlanda, país con peor estadística de lactancia materna de toda Europa, son líderes en el uso de perfusiones de oxitocina sintética, cuyo uso se asocia a una disminución importante de la oxitocina natural.
Odent sentenció que el sistema oxitocínico humano se está debilitando. De hecho, dijo que ya se ha transformado y en cierta forma, atrofiado, por la falta de uso. En Holanda, al parecer, ha habido un incremento preocupante de traslados al hospital en partos que comenzaron en casa y según las estadísticas, las mujeres primíparas tardan en la actualidad dos horas y media más en la primera fase del parto que las mujeres de hace unos cuarenta años.
Las prácticas que han medicalizado el proceso fisiológico que es un parto, han provocado, con las profusiones de oxitocina sintética, que nuestro sistema natural de producción de oxitocina deje de funcionar, deje de ser útil. Cuando un sistema humano deja de usarse, se debilita. Por lo tanto, el homo sapiens se está transformando.
¿Cómo podemos adaptarnos a la nueva situación? Atendiendo las necesidades fisiológicas de las mujeres de parto. "El parto es un proceso involuntario", dijo Odent, controlado por el hipotálamo y la hipófisis. No se le puede ayudar, pero sí se inhibe en los hospitales, con situaciones que estimulan el neocórtex o que generan adrenalina. Frente a esto, lo que un parto necesita es PROTECCIÓN:
- Darle al silencio la importancia que se merece
- Procurar ausencia de luz
- Evitar que la mujer se sienta observada
Odent nos describió un escenario ideal para proteger el proceso involuntario del parto: una mujer dando a luz a oscuras y una matrona experimentada y silenciosa, sentada en una esquina, haciendo punto. Arrancó risas entre el público, que se fueron apaciguando según explicaba el porqué de esta situación ideal: La matrona está sentada y no de pie, para que la mujer no se sienta observada; experimentada y silenciosa, es percibida como una figura maternal protectora y le da seguridad.
¿Y lo de hacer punto? Pues al parecer hacer punto (o cualquier otra actividad de ese tipo, repetitiva) hace descender el nivel de adrenalina. A través del sistema de las neuronas espejo, se nos activa la zona cerebral que la persona que tenemos al lado está usando, por lo que es importante que la persona que asiste un parto tenga un nivel de adrenalina muy bajo y así contagie este estado a la mujer de parto.
Bueno, como veis, fue una conferencia entretenida y tremendamente interesante. ¡Queda tanto por aprender! Y Michel Odent es un gran maestro. Nos invitó a un congreso que tendrá lugar el año que viene en Honolulu, entre cuyas actividades destaca un taller de punto.
Sira Montiel
dimarts, 3 de juliol del 2012
ESTUVIMOS EN EL IX CONGRESO FEDALMA (I)
Íbamos hacia allí el jueves pasado con muchísima ilusión y ganas de aprender, y efectivamente, volvimos el domingo con la sensación de haber recargado nuestras ideas, de habernos empapado de espíritu maternal, de saber que sin ninguna duda hay que seguir por aquí, apoyando y sosteniendo a las madres (y a los padres también).
Como creo que el conocimiento debe ser universal, me siento en la obligación (encantada, por cierto) de compartir lo que allí sucedió, para lo que haré un resumen en dos entradas. La de hoy corresponde con lo que pudimos ver el viernes, 29 de Junio, un día largo y denso, pero súper interesante, con multitud de ponentes y profesionales.
Empezamos la mañana con el doctor Longinos Aceituno, del hospital Huercal Overa, que habló de la disminución del porcentaje de mujeres que dan lactancia materna, en relación con la medicalización del parto.
Aquí vemos a Longinos con un gráfico que relaciona tasa de cesáreas y parálisis cerebral del bebé. Como se puede apreciar, el aumento de cesáreas no ha hecho disminuir este tipo de consecuencia trágica en el parto
Corroboró lo que ya suponíamos: los partos se han estandarizado en los hospitales sin demostrar que las prácticas que se realizan de rutina sean eficaces. Se medicaliza en nombre de la seguridad de madres y bebés, cuando, según los estudios que nos fue mostrando, las causas principales de la disminución de la morbilidad y mortalidad en el parto están básicamente relacionadas con el contexto social de la mujer: nutrición, educación, higiene, disponer de antibióticos y transfusiones o planificación familiar.
En Estados Unidos, la mortalidad materna ha aumentado un 50% en los últimos años. Las dos principales causas son la obesidad (que puede conllevar diabetes, hipertensión, preeclampsia, etc) y el aumento desmedido de cesáreas, punto álgido de la tecnificación del parto.
Me encantó que hablara sin tapujos sobre las razones que hacen que los profesionales sanitarios no pongan en práctica la Guía de Práctica Clínica de Estrategia de Atención al Parto Normal, editada por el Ministerio: falta de conocimientos, resistencia al cambio, autoritarismo y falta de autocrítica.
Como conclusión, dio un titular que resume varios estudios sobre la epidural: "Indirectamente la analgesia epidural influye negativamente en la lactancia materna"
Tras la pausa en la que pudimos disfrutar de las impresionantes vistas desde el hall del Palacio de Congresos, continuamos con la mesa redonda "Lactancia materna. Un compromiso social". Entre los participantes, Patricia López Izquierdo, IBCLC y vicepresidenta de FEDEGALMA, habló sobre el compromiso que adquirimos los grupos de lactancia como servicio público, que según sus propias palabras "normaliza lo normal", es decir, amamantar a nuestro hijos e hijas.
Jorge Díaz y Nieves Muñoz hablaron del trabajo de los sanitarios (en especial de las matronas) y denunciaron las pocas horas de formación en lactancia materna que reciben los estudiantes en las facultades.
Por último, Eva Darias, fundadora de la editorial Ob Stare, habló sobre el concurso FEDECATA de cuentos sobre lactancia materna, como una manera de reivindicar un derecho que debería ser obvio.
Antes de la comida Yolanda González habló de la autorregulación de los niños y nos dejó varias frases de cabecera.
Por ejemplo, que más que consentir, los padres que responden de manera sensible a las señales de sus hijos lo que hacen es "sentir-con". En cuanto a la lactancia materna, dijo que no era una opción sino una serie de derechos del bebé, como el derecho a la nutrición, el derecho al placer y el derecho a la mirada de la madre. Terminó su charla con una frase inspiradora: "La crianza es un arte".
Durante el descanso de mediodía, pudimos echar un vistazo a los carteles que habían expuesto en el hall con motivo del congreso. Os dejo algunos detalles, aunque todos merecían la pena, ya que revelaban información (desde mi punto de vista) muy actual sobre temas que preocupan a las familias de hoy en día y estudios que son en su mayoría desconocidos por los profesionales.
La tarde comenzó con la conferencia de Mª Jesús Ruiz García, autora de una tesis sobre la mal llamada "lactancia prolongada". Denunció que los sanitarios contradicen la evidencia científica y nos ofreció bellas imágenes de lactancia no interrumpida, entre otras:
Después llegó la que para mí fue la mesa redonda estrella del día: "Las barreras invisibles de la Lactancia Materna", con figuras del nombre de la psicóloga Cristina Silvente, que nos habló sobre los factores psicológicos y emocionales que intervienen en el éxito o fracaso de la lactancia, entre otros muchos, la fe en una misma, el estrés, la autoestima, lo capaz que se siente la madre, en conclusión, el autocuidado emocional.
Mª Ángels Claramunt, una de las fundadoras del foro SUA, coautora de La Cuna Vacía, habló, con el tacto exquisito que la caracteriza, sobre la subida de leche que tienen las mujeres que han perdido a sus bebés, que "lloran lágrimas de leche". Denunció la desinformación desde la que lo viven, la falta de comunicación y respeto hacia la mujer. Puso como ejemplo la actitud de muchos sanitarios que dan medicación para cortar la leche sin informar sobre sus efectos o cuando ya han tenido la subida y casi siempre sin mediar consentimiento informado.
También nos dio a conocer los requisitos que establecen los bancos de leche (aunque no todos) entre los que se encuentra que la mujer donante debe estar amamantando ya a un bebé, lo cual descarta la leche de las mujeres que han perdido a sus hijos, que se encuentran pasando por dos duelos: el de su hijo perdido y el de su lactancia perdida.
La doctora e IBCLC Rocío Martín Gil Parra expuso los riesgos que los medicamentos estandarizados en los partos tienen para el establecimiento de la lactancia materna, por ejemplo, la oxitocina y las prostaglandinas que inhiben la producción de prolactina, hormona vital en la producción de leche materna.
Para terminar con las conferencias del día, pudimos escuchar a la profesora Carmen Alfaro Giner.
Nos habló desde la perspectiva antropológica de las nodrizas y los vestigios arqueológicos que se han recogido sobre la lactancia en la antigüedad.
También nos contó el origen y significado de Vía Láctea según la mitología griega, una historia que os recomiendo, es preciosa: El rey de los dioses, Zeus, le fue infiel a su mujer Era con una humana, que engendró a su hijo, Hércules. Para que Hércules pudiera ser inmortal, necesitaba la leche divina de Era, por lo que de noche, cuando ella dormía, Zeus le colocaba en el pecho a su hijo. Pero en mitad de la toma Era se despertó y echó furiosa a Hércules de la cama, saliendo un chorro de leche divina de su pecho, que fue a dar con el cielo, creando la Vía Láctea.
En cuanto a las comunicaciones libres, quiero recordar la intervención de Amamata, grupo de lactancia de Valencia que habló de las dificultades que se encuentran cuando cambia el profesional sanitario del Centro de Salud (la matrona) y que contó algunos detalles de su actividad, como por ejemplo, que siempre se sitúan en círculo en las reuniones, de manera que no se genera ningún tipo de jerarquía.
En el turno de preguntas, se generó un interesante debate con la directiva de Fedalma, respecto a las visitas que algunos grupos de lactancia hacen a las madres recientes en los hospitales y si ello sustituye el trabajo que debería hacer el personal sanitario. Se generó cierta polémica, también, cuando se criticó desde el micrófono del público, que los talleres se realizaran en los Centros de Salud, ya que podría perpetuarse la idea de maternidad-lactancia-patología. Fue un intercambio de ideas saludable.
Y eso es todo por hoy. En breve, el resumen del segundo día de Congreso, con el plato fuerte, Michel Odent.
Sira Montiel
diumenge, 11 de desembre del 2011
La maternidad cambia el cerebro de las mujeres y las hace más inteligentes
Durante el embarazo, el cerebro de la mujer es más plástico. (Corbis)
Cristina Silvente 09/12/2011 (06:00h)
Algunas mujeres se quejan de la falta de memoria y concentración al tener a su bebé y tiempo después del parto. Parece como si nos hubiésemos vuelto tontas al ser madres. Pero nada más lejos de la realidad.
Katherine Ellison, una periodista americana premiada con el Pulitzer, se preguntó hace ya algunos años si la maternidad nos hacía menos inteligentes, y el resultado de su investigación lo publicó en su estupendo libro El cerebro de mamá. Cómo la maternidad nos hace más inteligentes, en un inicio tituladoInteligencia Maternal. “Parece ser que el estigma de torpeza mental asociado a la maternidad es injusto y falso”, afirma la autora. De su libro trata el presente artículo.
Cerebro encogido
Algunos estudios demuestran que el cerebro de la madre se encoge literalmente durante el embarazo. Pero parece ser que este “encogimiento” ayuda a la reestructuración del mismo, pues aumentan considerablemente las conexiones neuronales en áreas como el hipocampo (centro dedicado a la memoria emocional). Todas aquellas estructuras que se dedicarán al comportamiento maternal, básicamente situadas en el sistema límbico (lo que algunos llaman cerebro medio), realizarán un cambio gigantesco: allá donde habían carreteras, ¡se construirán verdaderas autopistas! El cerebro de la madre se prepara para asumir la responsabilidad de garantizar la supervivencia del nuevo ser.
Hace poco, un grupo de investigadores asiáticos descubrió que las células del bebé en formación pasan al cerebro de la madre y lo regeneran. Este sorprendente descubrimiento abre un abanico de preguntas y posibilidades. En nuestro entorno, en la Universidad de Navarra, se publicaron hallazgos parecidos que daban a conocer una base biológica al vínculo materno-filial. Seguramente se necesitará más investigación para profundizar sobre estos mecanismos. Pero, de momento, si el cerebro se regenera de alguna forma, la madre no será menos inteligente.
Agudeza de sentidos
Los sentidos se agudizan con el fin de poder estar más atenta a los hijos e hijas. Por ejemplo, el sentido del olfato se hace más fino durante el embarazo y el parto, y en este momento se activan las estructuras cerebrales dedicadas al mismo. Esto parece ser debido a la hormona prolactina. Ocurre igual con la audición: las madres suelen reconocer el llanto de su bebé entre diferentes llantos. La capacidad visual también aumenta, a fin de preservar a su niño de los potenciales peligros. Aunque el sentido más importante es el del tacto. Las partes del córtex cerebral dedicadas al tacto se hallan cambiadas en la maternidad. Por ejemplo, en estudios con animales, la zona del cerebro dedicada al pecho doblaba su tamaño durante el tiempo de amamantamiento. Cuando una madre toca a un bebé y éste le toca a ella, recibe información muy sutil, pero muy poderosa, sobre cómo es su bebé, sobre qué siente y sobre cómo es su relación con él. Esto tiene un efecto a nivel cerebral.
Multitarea, mayor eficiencia
Las madres, al dar a luz, tienen que hacer frente a multitud de tareas nuevas y a la vez. Para asegurar la supervivencia del bebé, la progenitora tiene que priorizar, lo que conlleva a mayor eficiencia. Es habitual estar cocinando y hablando por teléfono, aprovechar mientras duerme el bebé para poner una lavadora, hacer las camas, la cocina y barrer. ¡Se aprovecha el tiempo al segundo! Todo esto, en una sociedad donde se exige mucho a las nuevas madres. Tener un hijo o hija pone a prueba la imaginación de los adultos: sacar recursos del fondo de la chistera, y de forma inmediata, porque no se puede dejar para otro momento más oportuno.
Las exigencias del día a día en la sociedad que estamos hace más ardua la tarea de ser padres en general. Así que las madres tienen que poner más a prueba su inteligencia.
Resistencia: reducir el estrés
A pesar de ello, hay buenas noticias. Las hormonas de la oxitocina y la prolactina, que se suelen segregar durante la crianza, especialmente durante la lactancia, ayudan a reducir el estrés. Así nos lo muestran las investigaciones en las que participa la investigadora sueca Kerstin Uvnas-Moberg. Durante el parto y la lactancia se activa un sistema antiestrés, la mujer está más protegida. Las neuronas que se encargan de la producción de oxitocina se reestructuran literalmente durante el parto y la lactancia. Según la autora, estos cambios pueden ser permanentes y facilitar el camino de cara a un próximo hijo o hija.
Motivación: la fuerza del amor
También gracias a la hormona prolactina, que funciona a nivel cerebral como neurotransmisor, las madres son más valientes. En las madres lactantes, por ejemplo, su nivel en sangre es hasta 8 veces superior al habitual. Como si la maternidad fuera un poderoso programa de afirmación personal. Las madres están dispuestas a pelear siempre a favor de sus hijos. Esta capacidad de lucha puede reflejarse en la existencia de asociaciones de madres en contra de muchas injusticias sociales. Las Madres de la Plaza de Mayo en Argentina, son un ejemplo.
Inteligencia emocional
Si definimos “inteligencia emocional” como “la habilidad de observar los sentimientos y emociones propios y ajenos, distinguir entre ellos y usar esa información para orientar nuestros pensamientos y nuestros actos”, parece ser que ser madre la pone a prueba cada día. Tanto practicar y practicar, al final se aprende. Parece que el ser madre ayuda a la comprensión emocional de los otros.
Así es que, según la evidencia, el cerebro de la mujer se halla en uno de sus momentos más plásticos (es decir, momentos de más crecimiento neuronal y mayores conexiones entre neuronas), durante la maternidad. Nada más lejos de volverse tonta.
Seguramente, la mente de una madre no está para memorizar o acordarse de ciertos detalles que son superfluos en comparación con cuidar de su bebé, su cerebro está muy ocupado. Tiene un objetivo de mayor trascendencia: criar a un ser humano.




