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divendres, 9 d’agost del 2013

La trampa de la igualdad


Cuando tenía doce años, mi hermana mayor me regaló el libro “¿Qué me está pasando?” de Peter Mayle, sobre los cambios físicos y hormonales que se producen en la adolescencia en chicos y chicas. Por supuesto, el libro utilizaba un lenguaje adaptado a preadolescentes. Pero hacía comprender que las hormonas son diferentes en hombres y en mujeres, que tienen funciones diferentes y efectos diferentes.
También decía que alrededor de los 18 años, el adolescente varón ya ha adquirido el cuerpo de un adulto y lo normal, es que ya haya alcanzado la madurez suficiente como para superar la igualdad “mujer=sexo” que predomina en el chico adolescente, para aspirar a tener pareja estable.
La sociedad occidental, dominada por hombres al igual que muchas otras sociedades, ha hecho creer a las adolescentes que la igualdad entre hombres y mujeres existe. Y las chicas lo han creído y han dejado de luchar por su propia igualdad.
Para los padres, resulta difícil hacer comprender a una adolescente en plena rebeldía, que eso de la igualdad falta mucho para que llegue, porque las hormonas de los hombres no están evolucionando. Por lo que hay que continuar luchando por ella. Toda nuestra vida.
Vivimos en una sociedad terriblemente sexista. Los medios de comunicación, quienes crean opinión, están al servicio del dinero. No hablan de lo importante, ni de lo necesario, ni de lo justo,…  Hablan de quien les paga.
Ahí  están los programas de moda haciendo publicidad de los diseñadores con esqueléticas mujeres semidesnudas encima de la pasarela. Esto merece incluso minutos en los telediarios, diciéndonos lo que llevaremos en próximas temporadas. Vamos que llevaremos poquita ropa.
Televisión Española emitió en “Documentos TV” el interesante reportaje “Mis escaparate” sobre el tratamiento sexista que los medios de comunicación y la publicidad dan a las mujeres , pero a una hora en la que lo normal, para quien tiene un horario “normal” de trabajo, es estar durmiendo. Al menos, está en su página web, donde lo vi.
¿Para qué queremos tanta cadena de televisión, y tanta prensa, si lo que necesitamos saber, hemos de buscarlo en Internet?
Ahora, con los sanfermines, TVE, la televisión pública que pagamos entre todos, conectaba mucho antes de que empezara el encierro y rellenaban el tiempo con cosas insignificantes que no justifican tantos minutos de conexión en directo. Después repetían el encierro hasta el aburrimiento a lo largo del día. Como si de un anuncio publicitario se tratara.
Sin embargo, apenas dedicó unos breves minutos de tiempo al acoso sexual sufrido por las mujeres en esas mismas fiestas. Y esto después de que circularan repulsivas imágenes de denuncia por Internet. Para colmo, las entrevistas que incluía el breve reportaje, eran de chicas a las que les parecía lo más normal del mundo “con tanta gente y tanta juerga” que se tocaran culos y tetas por doquier.
Uno de los denunciantes de Internet decía que lo que la administración hace para evitarlo es a todas luces insuficiente. Claro. Si se tienen que prescindir de todos los que van buscando el desmadre, alguien se quedaría sin el negocio de masa y borrachera.
Un grupo de hombres borrachos, con su repugnante olor, se convierte en una jauría de animales, más peligrosa cuanto más numerosa, y transforma en su objeto sexual particular a toda aquella que tenga a mano, borracha o no.
Una mujer borracha pierde, a los ojos de según qué hombres, su cualidad de persona y pasa a ser un objeto del valor de una muñeca hinchable de carne y hueso. La igualdad se queda en papel mojado cuando hay sexo a la vista.
La generalización de este tipo de fiestas (multitud y alcohol a gogó), unido a la creencia de las chicas de que son iguales, y, por tanto, pueden hacer lo mismo que ellos, sin pararse a pensar si lo que ellos hacen está bien o no, ha hecho que los adolescentes tengan sexo rápidamente, sin necesidad de dedicar tiempo a la seducción. Esto hace que no tengan el deseo de madurar: tienen sus cuerpos sin necesidad de saber que hay en sus mentes. ¿Para qué asumir la responsabilidad de tener una pareja estable?
Estas parejas que se forman basadas en el sexo apenas duran unas semanas, o incluso días. Eso sin hablar del rollo esporádico de unas horas.
Hace falta mucho más que sexo para desear compartir la vida con una persona. Confesaba un amigo, cuarentón y soltero, que lo que quieren los hombres es follar. Una vez lo tienen, esa misma persona ya no les interesa. Se convierten en eternos  adolescentes.
Decía el reportaje “Mis escaparate”  que el sexismo en televisión, y en otros medios como el cine, está en todo, desde las noticias hasta los dibujos animados. Azafatas decorando con poca más ropa que un bikini, la publicidad,… Y además, los señores de la moda vendiendo ropa minúscula para adolescentes.
No conozco a ningún padre que se prive de mirar a la hija de otro si va en bikini por la calle.
Una moda ésta, creada por los hombres para su propio goce y disfrute.

Es incongruente que para los eventos veraniegos, la elegancia de los hombres esté marcada  por camisa de manga larga, chaqueta y corbata, y, sin embargo, para las mujeres lo elegante sea ir con tirantes. Si se realiza en un recinto cerrado, el aire acondicionado se enciende al máximo, porque los hombres están asados. Y las mujeres pasando frío. ¿A quién se le ocurrió semejante gilipollez?
Ser valorada por lo que eres y no por lo que exhibes, supone un esfuerzo abismal. Y sin embargo, si no te esfuerzas, si sólo te exhibes, no eres apreciada. Sólo eres un objeto al que los hombres desean poseer.
Cuando estudiaba en la Universidad, había dos chicos que competían en ligues. Llevaban la cuenta. Para lo cual, la manera de vestir de las chicas era fundamental para no errar el tiro y perder tiempo respecto al competidor, al tener que dedicarle más tiempo a una chica para conseguir acostarse con ella.
No son las universitarias quienes han de preocuparnos, sino las niñas de la ESO de 12, 13, 14 años.  A esta edad están formándose como personas. Los padres pierden influencia. Les influye más la televisión y la publicidad que los padres. Su manera de vestir está influenciada por la televisión, el cine y la publicidad, todo ello controlado por hombres.
Su deseo de ser mayores antes de hora, el hacer las mismas cosas que los chicos, las borracheras,…  pueden colocarlas en situaciones que las marcarán de por vida.
Existen muchos tópicos sobre el poder de las mujeres. No son ciertos. La mayoría de nosotras apenas manda en su cocina. Nuestro único poder es el de decidir que compramos y para que realmente sea una decisión nuestra, hay que tomarse la molestia de informarse objetivamente, puesto que la información que se difunde en televisión es interesada.
En África, las madres hacen barbaridades con los pechos de sus hijas para protegerlas de las violaciones.
Nosotras, habitantes del primer mundo, si tenemos armas que hemos de usar. Las leyes no lo permiten. Nos permiten protestar. Podemos decidir lo que compramos. Podemos apagar el televisor,…
Por el bien de nuestras hijas, lo mejor que podemos hacer es enseñarles que si no luchan por su propia igualdad, no la tendrán. Y hay que enseñárselo desde pequeñitas. Cuando lleguen a la adolescencia será tarde.
Supongo que la mejor forma, es que vean que nosotras seguimos luchando por la nuestra. Es una pelea que sólo acaba con la muerte. Como decía el reportaje “Miss escaparate”, llega una edad en la que las mujeres nos volvemos invisibles. Algo que se aprecia especialmente en el cine de consumo: cuando las mujeres ya no ponen cachondo a ninguno, desaparecen. Sin embargo, los actores siguen siendo protagonistas por mayores que sean. Incluso interpretando personajes mucho más jóvenes que ellos. A ellos los retira la incapacidad, no los hombres.
Hace miles de años que el poder es de los hombres y no tienen ninguna intención de soltarlo.

Autora: Tere


divendres, 9 de març del 2012

Carta de una madre a Soraya Saenz de Santamaria



Me hirvió la sangre, me chirriaron los dientes y me clavé las uñas en las manos cuando te vi el domingo en la televisión sonriendo a pantalla y vendiendo humo político mientras respondías a las preguntas diciendo “el crío”.

Antes de que creas que esta es una crítica gratuita de alguien que no comparte tus ideas políticas te diré que la hostilidad que me has provocado no tiene nada que ver con tu perfil político. Va por otro lado….y es mucho peor.

Apuesto a que pensabas que aparecer públicamente en tu “trabajo” una semana después de dar a luz iba a ser considerado una actitud ejemplar, un modelo a seguir. Apuesto a que pensaste que cuando la gente te viera, iba a decir: Mírala, que responsable y que sacrificada…una semana después de dar a luz y ya está en su puesto de trabajo, dándolo todo por el país. Es una tía en la que se puede confiar porque es trabajadora y responsable”.

Seguro que pensaste eso, y estabas tan contenta. No me cabrea y me hostiliza tu cortedad de miras y tu afán de protagonismo. Lo que me cabrea hasta extremos que no alcanzaba desde que otra como tú, embarazada de 8 meses fue a Afganistán, es que nos toméis a las demás mujeres por completas idiotas.
Te voy a explicar lo que significa que tú estés currando a una semana de dar a luz. Voy a explicarte muy clarito las implicaciones que tiene tu sentido absurdo de la responsabilidad y tus ganas de pegar el careto.

1.- Conseguir que las mujeres tuvieran derecho a un permiso de 16 semanas para cuidar de sus hijos, ha costado mucho trabajo y esfuerzo. Ha exigido concienciar a los empresarios y empleadores de lo necesario que era ese periodo de tiempo para cuidar al bebe. Son 16 semanas, sé que se pueden hacer largas por propia experiencia, pero tampoco son un periodo tan largo como para que no hubieran podido pasar sin ti en tu supercurro. Que tu aparezcas a la semana de dar a luz en el curro…lo que dice es “las 16 semanas son superfluas…se puede volver a currar en cualquier momento”.

2.- Lamentablemente se supone que tú debes dar ejemplo…a alguien. Tranquila que no son muchas mujeres las que te tienen como ejemplo, pero igual que se supone que un político debe ser un ejemplo de honradez, una mujer en la política debería dar ejemplo de lo importante que es saber conciliar, esa palabra con la que os llenáis la boca todas. Tu ejemplo es, yo no sé conciliar y básicamente me la pela, dejo al niño y me vengo a repartir ministerios y limpiar las sillas donde estaban los otros y ahora van a estar los míos.

3.- Tu aparición recién parida dice: “Tengo que volver al curro rápido porque si no lo mismo cuando vuelva después del permiso al que legalmente tengo derecho me han quitado el trabajo”. Que traspasado a la gente normal quiere decir, si os cogéis el permiso que legalmente os corresponde…lo lógico es que cuando volváis os hayan dejado de lado en vuestro trabajo.

4.- Ya sé lo que me vas a decir…es que mi trabajo tiene unas circunstancias concretas, es importante, es vital. Si, ya sé…tienes el síndrome de “mi trabajo es darle al ON del sol para que la humanidad arranque cada día”...pero tengo malas noticias para ti: tu trabajo es exactamente igual de importante que muchos otros y mucho menos importante que algunos que se me ocurren. O me vas a decir que jugar a conspirar, dar ruedas de prensa, hacer interpretaciones torticeras de la realidad y mirar cuanto poder tienes en la cartera es más importante que por ejemplo ser cirujana de trasplantes, profesora, enfermera o cualquier otra cosa de esas que de verdad sirven para algo.

Aún así, lo importante de esto no es si tu trabajo es o no es vital para la humanidad, si tú estas contenta por mi estupendo. Lo grave es el mensaje que das: vosotras piltrafillas con vuestros puestos de cajeras, secretarias, comerciales, dependientas, administrativas de cualquier clase, ingenieras, arquitectas, ópticas, químicas, físicas…, podéis tener un permiso de 16 semanas porque al fin y al cabo vuestros trabajos son poco importantes…yo como soy guay y quiero ser más guay todavía no puedo cogerme esas 16 semanas. Es decir, “si queréis tener un buen trabajo de responsabilidad y que os respeten…amigas...no os cojaís la baja de maternidad”.

Años de pelear por algo a la puta basura por tu afán de protagonismo.

5.- Conciliación es una palabra que en tu boca suena a insulto. Conciliar no es lo que tú haces. Cuando estás forrada de pasta como para tener ayuda en casa que se quede con tu bebe RECIEN NACIDO o en tu curro son tan comprensivos como para llevártelo allí al despachito de 50 metros cuadrados...eso no es conciliación. Conciliar, reina mora...es ganar 900 euros, que no te den plaza en una guardería pública, que tu familia viva lejos y no puedan ocuparse del bebé y tener que currar 8 horas clavadas sin posibilidad de decir: uy...no vengo que el bebé está malo…y a pesar de todo...conseguir organizarte para ser buena en el curro y ocuparte de tus hijos… Quiero decir que si buscas conciliar en el diccionario, jamás saldrá tu foto.

Para que veas que no soy tan malvada como para decirte que deberías haberte privado de la fiesta de chuparos las pollas...perdón...de la fiesta por el triunfo, entendiendo que quisieras ir a celebrarlo a la oficina, con tus amigos y tus colegas. Tener un niño no significa no salir de casa para nada, pero...lo que te delató querida...es que tú no querías solo participar de la fiesta...querias pegar el careto, ser el perejil de todas las salsas, que quedara claro que nadie iba a quitarte el sitio…aún a costa de tu maternidad y tu “crio”….

Por supuesto que te estés saltando la ley que establece que las 6 primeras semanas son de OBLIGATORIO descanso para la madre.., ya ni lo considero, porque total... ¿para qué va a cumplir la ley una mujer que se supone que tiene y va a tener un papel fundamental en la promulgación de las leyes durante los próximos 4 años? Tonterías sin importancias…y ya se sabe...quien hace la ley hace la trampa.

Me jode hasta el infinito el uso torticero, interesado y fuera de la realidad que hacéis del embarazo y la crianza. Con vuestra pose lo único que conseguís es pisotear lo que han conseguido otras, burlaros de los esfuerzos diarios de mogollón de madres que trabajan fuera de casa, a las que les mola su curro, quieren hacerlo bien, tienen ambiciones por mejorar y a la vez cuidan de sus hijos lo mejor que saben.


Lo peor no es que me parezcáis unas memas...lo peor es que nos tomáis a las demás por memas.

Ahora, estoy esperando la próxima entrevista en la que digas que “la maternidad es lo más importante que te ha pasado, que te ha cambiado la vida y que como todas las mujeres tienes que hacer malabarismos para conciliar tu papel de madre y trabajadora

…ya me estoy descojonando..por no llorar.

dimarts, 27 de desembre del 2011

Sueldo y medio

Hemos comenzado la semana con una noticia que nos ha hecho sonreir: a una profesora madrileña se le han reconocido 90 días de permiso de lactacia para sus trillizos. Aquí están los detalles de esta noticia en teinteresa.es y en el Telediario de Pepa Bueno de anoche, a partir del minuto 39:05.


La cosa está muy clara: según el Estatuto del Empleado Público, se tiene derecho a un permiso por lactancia de un mes de duración tras el parto de un único hijo. Por tanto (y tras una sencillísima operación matemática) si se tienen tres hijos en un mismo parto, ese permiso se triplicaría y se tendría derecho a tres meses de permiso. ¿Está claro? No, para la Consejería de Educación de aquella comunidad, ya que en su calculadora 3 (hijos) x 1 (mes) dan como resultado 46 días y no 90.


La afectada, que había dado a luz en 2008, reclamó su derecho y ha conseguido que el juicio le sea favorable, por lo que nos alegramos y sonreimos. Enhorabuena porque se ha hecho justicia. Pero, llegada a este punto y no tan sonriente, me hago varias preguntas:


1ª: ¿El daño ha sido restaurado? Un/a niño/a necesita a su madre durante su infancia, sobretodo en los primeros meses de su vida. A pesar de que la lactancia materna no interrumpida es una opción fabulosa y que a título personal le recomiendo a esta mujer, nadie puede poner en duda la importancia de la lactancia materna en los primeros meses del recién nacido. Es entonces cuando es fundamental que la madre esté cerca de sus hijas/os, es entonces cuando este tipo de permisos tienen su importancia.


Todo esto sin entrar en otras cuestiones que se deben complicar bastante cuando se trata de trillizos: de tipo doméstico y logístico, recuperación posparto con tres bebés que atender, trama emocional que resolver, relaciones con el entorno y un largo etcétera. El permiso laboral es necesario en esos momentos, cuando se ha de acostumbrar una a esos cambios tan inmensos en la vida familiar.


2ª: ¿Dicha Consejería habrá calculado igual de bien los permisos de otras mujeres? Me entristece pensar que las administraciones se dedican a racanear horas de trabajo de madres en perjuicio de sus hijos, nuestra futura población activa. Y además de esta manera, de tapadillo, "bueno, pues si no reclaman, y no están informadas, nos quedamos con uno de los meses de sus gemelos en nombre de la productividad y listo". Se trata de un derecho adquirido, oiga, y no un favor que haya que suplicar.





imagen de www.breastfeeding-art.com
: Por último, parece que el juez ha resuelto sustituir el permiso (ya que la afectada no lo puede disfrutar) por "una indemnización equivalente a la remuneración de un mes y medio de trabajo". ¿Ese es el precio del tiempo perdido con sus hijos? Por lo visto un sueldo y medio de esta señora corresponde a miles de caricias ausentes, millones de gotas de leche riquísima no eyectada, cientos de palabras de amor maternal no pronunciadas con sus correspondientes sonrisas desdentadas por respuesta, horas de calor humano perdidas, minutos de vínculo no creado...

Señor juez, le felicito por reconocer la injusticia, pero es imposible ponerle precio a la maternidad porque el dinero no está a su altura.

dilluns, 17 d’octubre del 2011

SEXO Y ANTICONCEPCIÓN


El articulo del Dr. Enrique Lebrero publicado en la ultima revista Guia-Me

En los años 1970, con la aparición de la píldora anticonceptiva, se desarrolló la "revolución sexual", es decir, un nuevo orden de relación íntima con las personas, al margen de la reproducción.

Pero la pulsión sexual del coito muestra la inseparable relación entre sexualidad y reproducción. Toda conducta sexual entre los seres vivos, por elaborada que sea, se dirige a mejorar la función reproductora.

Y el ser humano, en su evolución, por ahora no ha escapado a esta regla; pues sólo con el conocimiento consciente puede trascender y separar este binomio sexo-reproducción. Sin embargo, incluso en nuestra cultura postmoderna, el coito es el centro, el acto sexo-reproductor por excelencia.

Actualmente vivimos una mentira colectiva: "Sexualidad no tiene que ver con reproducción. Por eso, los anticonceptivos -sobre todo entre los jóvenes- dejan de tener importancia. Mientras, se sigue practicando el único acto puramente reproductor: el coito. Producto de esta contradicción es el embarazo no deseado, y frecuentemente el aborto.

Los métodos de anticoncepción hormonal, como la píldora que hace 50 años fue una revolución, actualmente en nuestro primer mundo, son métodos a consumir con cautela, pues la agresión biológica que producen con sus modificaciones fisiológicas crónicas, no compensan a medio plazo el objetivo que se busca. Los cambios hormonales que producen acaban siendo poco rentables, incluso para su objetivo principal, pues producen cierta alteración del sistema nervioso, disminución de la libido y sequedad vaginal. La anticoncepción hormonal es un claro ejemplo de la medicalización de la vida cotidiana, incluso en algo tan íntimo y personal como son las relaciones sexuales.

Un ejemplo del futuro de la anticoncepción en nuestro entorno social, es decir en el mundo desarrollado, pasa por los siguientes criterios:

  1. El autoconocimiento del ciclo fértil de la mujer.

2. Los métodos de predicción de la ovulación-periodo fértil.

3. Los anticonceptivos de barrera (mecánicos o químicos). Donde el preservativo es el paradigma:- Evita las infecciones sexo-genitales (esterilidad, SIDA, cáncer de cuello uterino, etc.).- Evita la más frecuente enfermedad sexual: el embarazo no deseado.- No hace daño (salvo las reacciones alérgicas).- Es autónomo (no dependiente de la medicina).- Su eficacia es muy alta, con el control del ciclo fértil y su buen uso.- Responsabiliza al hombre (democratizando el control de la fertilidad).

En este apartado habría que recuperar el diafragma femenino. Inocuo y eficaz como el preservativo y que promueve la autonomía femenina. Mucho más barato que el condón. No evita las enfermedades de transmisión. Difícil de encontrar en nuestro país.

4. La anticoncepción postcoital para los casos de fallo/ no uso de los métodos anteriores.

Personas muy diversas, con relaciones afectivas de todo tipo, con frecuencia sexual muy distinta y con información, salud y valores culturales muy diferentes, hacen ver que los métodos anticonceptivos deben adaptarse a estas circunstancias. Por eso, el mejor anticonceptivo para una persona sería el que más responsabiliza a esa persona y menos daño le hace.

Diferentes anticonceptivos para diferentes etapas de la vida sexual.


dimecres, 8 de juny del 2011

INCREIBLE, que el instituto del menor de Madrid sea el que produce MALTRATO INFANTIL

Aquí tenéis el enlace de la entrevista donde se cuenta con detalles la separación, por parte del instituto del menor, de una madre y su hija de 15 meses por el simple hecho de amamantarla, cuando LA OMS RECOMIENDA hasta MÍNIMO DOS AÑOS!!!

Sin contar, además, las consecuencias psíquicas que produce en un bebé que le separen de su madre brúscamente.

http://www.eitb.com/audios/detalle/675501/retiran-tutela-madre-amamantar-su-hija-15-meses/

dilluns, 20 de desembre del 2010

Te animas a crear hábitos saludables en tu vida?



Os presentamos un nuevo producto, diseñado para ayudar a crear hábitos saludables.

En estas fechas, se convierte en un regalo especial, pues además de ser un bonito complemento, regalas calidad de vida. Se conoce como Pulsera Isis.

La Pulsera Isis es la única pulsera del mercado con la finalidad de poder llevar la cuenta en los 21 días que se necesitan,según los científicos, para conseguir un hábito.

Tiene punto de partida y dispone de un marcador*(*M.U. registrado nº 3061)

que puedes deslizar por encima de cada cuenta para así saber los días que llevas consiguiendo tu objetivo, y por tanto mantenerte activo en tu propósito.

Cuando el marcador ha realizado una vuelta completa, ya llevas 21 días haciendo lo que te has propuesto, con lo cual ya has conseguido el mínimo de días para adquirir un hábito.

Pulsera Isis no es sólo una pulsera, es la herramienta/anclaje de un trabajo de crecimiento personal orientado a crear hábitos saludables, porque, además, viene acompañada de un cuaderno de instrucciones y ejercicios que orientan tus objetivos hacia fines positivos y saludables en tu vida; afirmaciones que te ayudan y motivan para mantenerte firme y seguir adelante hasta conseguir tu objetivo.

No es una pulsera mágica. Es una herramienta más para mejorar tus propósitos y por tanto, tu vida.

La pulsera "no lo hace por tí" ...Como cuando nos compramos una buena bicicleta, que podemos desplazarnos mejor y más rápido, pero ...si no pedaleamos... no obtendremos el resultado deseado.

y... como dice el proverbio:

"El que siembra un pensamiento, cosecha una acción.
El que siembra una acción, cosecha un hábito.
El que siembra un habito, cosecha un carácter.
El que siembra un carácter, cosecha un destino."

más info:

www.pulseraisis.com

facebook.com/pulseraisis


dimecres, 10 de novembre del 2010

Una vaca que indigna tanto a madres como a pediatras


Por: Cecilia Jan

Sabrina
Una teta siempre triunfa en los medios de comunicación. Pese a todo lo que ha llovido desde que el pecho desbocado de la italiana Sabrina –“boys boys boys”- amenizara la Nochevieja de 1987 a millones de españoles, el axioma sigue plenamente vigente. El Mundo lo sabía cuando publicó la foto de portada del Magazine del domingo 17 –una modelo desnuda pintada y con cuernos de vaca con un bebé en brazos-, con un titular igualmente provocador: Madre o vaca.

Entre los “indignados” por lo que consideran un ataque a la lactancia materna no sólo se cuentan los casi 9.000 que así se han declarado en Facebook, los más de 9.300 firmantes de una carta al director aún por enviar o una decena de madres blogueras, sino también la Asociación Española de Pediatría (AEP). Las reacciones, tanto a la forma como al fondo del reportaje, que pone en duda las evidencias científicas sobre los beneficios del amamantamiento, han sido tan numerosas que, una semana después, el diario ha publicado un reportaje bis, que no una rectificación, para explicar la polvareda levantada.

“Como periodista y madre lactante de un bebé de 20 meses, el reportaje me ha parecido cuando menos ofensivo, por no hablar de poco riguroso y parcial, y las imágenes que lo acompañan no solo son de pésimo gusto, sino que también resultan insultantes”, escribía Vivian Watson en su blog Nace una mamá, que refleja el sentir de muchas otras en bitácoras y comentarios.

No es sólo la opinión de lactivistas -“talibanas de la teta que han renunciado a casi todo”, las califica la ex diputada y miembro del Consejo de Estado Amparo Rubiales en El Mundo- o de la "guerrilla lactante" -como las llama la periodista Begoña Gómez, de ADN-. “Cuando lo leí, sentí un doble enfado, no sé si fue mayor como madre o como científica”, me explica Mª del Carmen Iglesias de la Cruz. Doctora en Farmacia y profesora de Biología Celular e Histología en la Universidad Autónoma de Madrid, escribió, fruto de esta indignación, una larga carta de defensa de la lactancia materna, llena de enlaces a estudios científicos, que una amiga suya colgó de la web www.peticionpublica.es y que, movida a través de la página de Facebook, tiene más de 9.300 firmas de apoyo.

Foto: Xurxo LobatoEl reportaje también ha puesto en pie de guerra a numerosos pediatras, entre ellos el Comité de Lactancia Materna de la AEP en pleno. “La impresión es que el enfoque estaba en contra de la lactancia materna”, me dice María Teresa Hernández Aguilar, coordinadora del Comité, “aparte de un enfoque totalmente ofensivo en las fotos, con un símil muy desafortunado porque precisamente el niño que no es amamantado es el que toma leche de vaca”.No hay que olvidar que la leche de fórmula es leche de vaca, a la que se añaden y quitan componentes para imitar la leche materna.

La comparación de las madres lactantes con vacas sólo se usa en fotos y titulares (los interiores son incluso más llamativos, con la misma modelo a cuatro patas y el bebé debajo, titulado La era de las madres vaca). El propio diario explica que “tienen un elemento de provocación para fijar la atención del lector”.

Argumentos científicos

Uno de los argumentos más polémicos del reportaje es el de que las evidencias científicas de los beneficios de la lactancia materna no son concluyentes, apoyándose en las menciones a un informe médico, a otro reportaje publicado en The Atlantic hace año y medio (que fue contestado en su día por asociaciones científicas), y en las opiniones de dos feministas (ninguna médica).

“El mencionado informe de la American Academy of Pediatrics reconoce que las investigaciones sobre las ventajas de la lactancia materna ‘sugieren’ disminución de enfermedades en los bebés, ‘se asocian con un rendimiento ligeramente mejor’ en pruebas de desarrollo cognitivo del niño, ‘posiblemente’ indiquen una disminución del riesgo de osteoporosis para la madre… Se sugiere, se asocia, se indica… Pero ¿se puede afirmar categóricamente que los niños criados con biberón tendrán un peor desarrollo físico, cognitivo o afectivo que los criados al pecho? Hasta ahora no hay pruebas concluyentes”, dice el Magazine.

“Sí hay pruebas concluyentes”, asegura Hernández Aguilar. La coordinadora del Comité de Lactancia Materna de la AEP aporta enlaces de reseñas científicas de estudios consistentes, entre ellos, un informe de 2007 del Departamento de Sanidad de EE UU que analiza decenas de estudios de alta calidad. “Pero los científicos somos muy prudentes antes de decir que algo es al 100%”. Es decir, se usan términos como “sugieren, se asocian o se indica” no por falta de evidencia, sino por la prudencia y el escepticismo normal en los científicos. "Hay que conocer mucha terminología para saber lo que dice exactamente un estudio”, afirma.

Foto: Consuelo BautistaLa pediatra quiere dejar claro que “los profesionales sanitarios no tratan de martirizar ni culpabilizar a las mujeres para amamantar”, en referencia al primer testimonio del reportaje, una madre con una experiencia nefasta –grietas, la niña no se enganchaba, los médicos presionaban para que siguiera intentándolo- que se hubiera solucionado simplemente si un profesional con la formación adecuada le hubiera ayudado a colocarse correctamente al bebé. “Lo que se pretende desde la Organización Mundial de la Salud, UNICEF o la Asociación Española de Pediatría es dar formación para que sepan apoyar a la mujer que quiera amamantar. Se pretende que la mujer tome una decisión informada sobre los riesgos y los beneficios, y después, ayudarla”.

Madres esclavizadas

Aparte de los científicos, el otro argumento "en contra" de la lactancia materna más contestado es que impide el desarrollo profesional de la madre, incluso que las campañas a favor de la lactancia materna son una conjura para devolver a las mujeres a sus casas en época de crisis. “Si se siguieran al pie de la letra las recomendaciones de la OMS (lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, y con otros alimentos hasta los dos años), el mercado laboral se vaciaría de mujeres en edad reproductiva”, dice el reportaje.

"Que esto no es todo o nada. Que cuando la mamá se incorpora al trabajo se puede dar alimentación complementaria, recurrir a la lactancia mixta (bibe cuando mamá no está y teta cuando está) o sacar leche para luego dársela. En el mejor de los casos, esto durará cuatro o cinco meses ya que en cuanto el bebé empiece a comer de todo tendrá de sobra con las tomas de leche que haga estando su madre en casa… Vamos, que me parece todo un insulto a las madres trabajadoras que han dado el pecho –y lo siguen haciendo- a sus hijos durante años", contesta Eloísa López en el blog Una maternidad diferente.

Según los datos de la AEP, a la salida del hospital, la mayoría de las madres (80%) dan el pecho, a los tres meses solo el 52,5% toman leche materna en exclusiva, y a los seis, el 36%. Por tanto, a los tres meses, el 47,5% de los niños toman algún biberón, y a los seis, el 64%. Sin embargo, no llega al 2% el número de padres que se toma alguna de las 10 semanas de baja de maternidad que se pueden ceder al hombre (en 2009, 5.726, frente a 340.512 bajas maternales concedidas). Es decir, aunque no amamanten, las madres también se quedan en su casa durante las 16 semanas de baja. Claro que hay un problema de desigualdad de género en el mercado laboral, pero, ¿por qué echarle la culpa a la lactancia materna?